Aula invertida una nueva forma de enseñar - tips para profesores
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Aula invertida una nueva forma de enseñar

Aula invertida

El aula invertida o «flipped classroom» es una metodología de enseñanza-aprendizaje con origen en el «blended learning» o aprendizaje semi-presencial que cambia el entorno de aprendizaje tradicional proporcionando contenidos fuera del aula.

La educación en esta era digital demanda prácticas innovadoras que permitan la transferencia del conocimiento a través de la incorporación de tecnología, con el fin de mejorar la calidad de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Ventajas del modelo de Aula invertida

El modelo de Aula invertida, pretende usar el tiempo destinado a clase para el desarrollo de procesos cognitivos de mayor complejidad que favorezcan un aprendizaje significativo.

En un modelo de clase invertida, gran parte del contenido puede ser descubierto en casa. Los alumnos pueden ver vídeos generados por el docente en YouTube, colaboran en foros de discusión, incluso realizan sus propios trabajos de preparación de contenidos para luego exponerlos en clase con la tutoría docente.

Este modelo se ha visto potenciado ofreciéndonos herramientas para la búsqueda, creación, publicación de los recursos a través de la web, descubriendo así infinitas posibilidades que favorezcan los procesos de enseñanza-aprendizaje y cambiando los roles tradicionales del aula profesor-alumno.

Los jóvenes de las nuevas generaciones no conciben el mundo sin la existencia de un teléfono celular, una tablet, una computadora, o sin enlace a Internet.

En la actualidad existe una difusión masiva de información a través de las TIC por los distintos canales de distribución electrónica.

Por lo que resulta evidente su presencia en todos los ámbitos de la sociedad, algo que permite que más jóvenes tengan acceso a ellas, ya sea en su propio hogar, escuela, centro de trabajo o en los espacios que brindan acceso a la Red.

El Aula invertida puede ser considerada como una estrategia de tipo flexible, donde los docentes generan los entornos necesarios para que el alumno pueda decidir cuándo y dónde se producirá la experiencia de aprendizaje.

Al lograr estos beneficios se logra un ahorro de tiempo en clase, mismo que se puede utilizar para compartir este contenido, debatirlo con el resto de alumnos, alcanzar niveles de mayor profundidad y, sobre todo, fomentar el espíritu crítico del alumnado.

Dado lo anterior, se concluye que el mundo de los jóvenes no es atractivo sin dichas tecnologías, incluyendo su entorno educativo, el cual corre el riesgo de volverse monótono y aburrido, al prescindir del uso de éstas.

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