10 poemas para dedicar a mamá este 10 de mayo
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10 poemas para dedicar a mamá este 10 de mayo

poemas para dedicar a mamá

Saludos estudiantes, en esta ocasión les compartimos 10 poemas para dedicar a mamá este 10 de mayo, sorprende a tu mami dedicándole unas bonitas palabras en este día tan especial.

El día de la madre es una de las fechas más importante para los mexicanos. No se trata de gastar grandes sumas de dinero para regalarle algo a mamá, si no de aprovechar para pasar tiempo con ellas o bien regalan amor y cariño algo que bien puede complementarse con unos bellos poemas como los que te compartimos en seguida.

Mi madre: ese ángel

Mi madre vino a la Tierra,
Con la esperanza
De romper lo malo y coser lo bueno,
Tijera y aguja en mano.

Su afán por matizar
Arcoiris y ternura,
Hizo un jardín de esperanzas
De donde brotaron tres espliegos,
Que a fuerza de arrullos,
Manos balsámicas,
Sortearon las travesías del pasado.

¡Qué cosas!
Estos corazones
No fueron humildes
Ni sencillos,
Como ella hubiera soñado.

Hoy,
Los días grises han desaparecido
Y nuestras almas se reencuentran…

Madre,
¡Ya no te afanes!

Ríete de la vida,
Olvídate de las dietas,
Y cosecha las flores con versos de amor,
Que nunca se escriben en vano.

Cómo no quererte mamá

Cómo no quererte,
si eres la razón de mi existencia.
Cómo no quererte,
si me guías en camino justo.
Cómo no quererte,
que aprendí de tus consejos.
Cómo no quererte,
si diste toda tu vida por mi.
Como no quererte,
si tú eres la más grande para mi.
Cómo no quererte,
si de tu bella interior
me supiste cuidar y amar.
Cómo no decir,
que eres mi adoración.
Cómo no entregar,
todo amor de hija a ti.
Cómo darte las gracias,
por todas tus bendiciones.
Que DIOS te bendiga.

Mi madre

Mi madre es el tierno sueño que acaricia con un beso
Cuando la noche viene y el sol se va.
Mi madre es un todo envuelto
en el olor de tierra fresca donde germina
todo aquello que la humanidad siembra.
Mi madre que recién pinta canas
tiene aquella sabiduría de todas la épocas
para dirigir el camino de los suyos porque sabe a dónde va.
Mi madre es aquella leona que ruge y escuda a sus críos
cuando el viento viene con fuerza y anuncia tempestad.
Es ella y no otra, la que envuelve mi llanto con su cálida luz.
Cuando ella llega y su dulce voz escucho,
la tormenta se rinde, el temor se va.
Ella es el universo donde quiero vivir.

La madre es todo

Autor : Eliseo León Pretell

Madre es la que con amor
nos concibe enamorada,
va acariciando callada
la pasión de su interior.
La que pare con dolor entre gemidos y risa,
la que en su mente eterniza, a su hijo en dulce candor.

Madre es la que con valor
con su niño en el regazo,
burla al mundo y se abre paso,
entre la espina y la flor.
Madre es el buen sembrador cultivando su semilla,
hasta obtener la gavilla con sacrificio y sudor.

Madre es el mejor doctor
en nuestras noches de fiebre,
madre es el eximio orfebre,
esturgando nuestro error.
Es madre el nato escultor moldeando con sus manos,
hijos útiles y sanos para un futuro mejor.

Madre es el buen confesor
que nos escucha y nos guía,
madre es la que da alegría
con su cariño y calor.
La madre es un defensor luchando cual fiera herida,
pudiendo ofrendar su vida, por sus hijos sin temor.

Es el hombro apañador
en la duda y la tristeza,
es garantía en la mesa,
asegurando el sabor.
La madre pone el dulzor a la amargura y la pena,
nunca culpa ni condena, siempre quiere lo mejor.

Madre es el fiel guardador
el ángel más sacrosanto,
que nos vela en el quebranto
dándonos paz y vigor.
Cual divino intercesor es puente que va hacia Dios,
como la madre no hay dos ¡¡Querámoslo con fervor!!.

Mamá

Estaba oscuro…
Solo el rayo de la luz de tus ojos.
Me enseñaste a respirar
y tus entrañas acariciaban mi frágil cuerpo.
Soñaba con colores
y te imaginaba hermosa,
fueron nueve meses en un mundo rosa.
Crecí de a poco con tu calor
me alimentaba con tus caricias
y frases de amor.
El momento llegaba
iba a conocerte,
estaba muy protegida
con miedo de perderte…
Se hizo la luz
una mañana de febrero,
mamá ahí estabas tú
tan maravillosa y tan dulce
como te había imaginado.
Aprendí con el correr del tiempo
y en mis andanzas peligrosas
de cada uno de tus consejos
valorados en cada acto
de mis diecinueve años,
y soñando cada vez
que me encuentro lejos,
con tus palabras
que envuelven mis vivencias
y acobardan los miedos
de mi juventud

Mi llegada

Te encontrabas feliz
Al saber de mi llegada
Con ansías me esperabas
Poco a poco me fui
Ganando tu cariño y
Aquellos golpecitos que sentías
Dentro de ti
Eran solo muestras de cariño y
Agradecimiento por tu amor
Y tu paciencia hacia mí.
Los meses pasaban
Y yo crecía más y más
Pronto sabrías que
El 10 de mayo ya no
La pasarías sola
Y ese día yo te daría
Solo una pequeña muestra
De amor de lo mucho
Que tú me has dado
Se que siempre estarás ahí
Escuchándome y orientándome
Y de ante mano te doy
Las gracias mamita
Pero solo te pido
Un favor más
Prométeme que nunca te irás
De mi lado y que por
Siempre te quedarás conmigo
Mamita tu eres mi gran tesoro
Y por nada lo quisiera perder
A cambio te prometo
Mil sonrisas y mucho amor
Gracias te amo mami.

Preciosa futura mamá

Que precioso llevar adentro un ser.
Que precioso ver crecer cada día
el vientre de un hermoso ser.
Que precioso es ser madre.
Que precioso es tener tu pareja
a tu lado, quién te cuida con mucho amor.
Más precioso es tener tantas bendiciones
por ser futura mamá.

Como una madre

No hay luz más brillante
de luceros nocturnos
que alumbran, que guían,
como el destello luminoso
en la mirada de una madre.
No hay sonido más dulce
melodioso y sincero,
de trinos precisos
que halagan y aconsejan
como la voz de una madre.
No hay afecto más grato,
de cálido abrazo,
que se extiende y alcanza
como el amor de una madre.
Y no hay tristeza más honda,
de nudo en la garganta,
de lluvia en la mirada
y silente congoja
como el pesar de una madre;
por eso… Niño… Joven,
no hay más tiempo que ahora:
Brilla en su mirada,
guarda sus sabios consejos,
devuelve su afecto sincero,
no le causes vanos pesares;
porque tarde, mañana,
no hay soledad más oscura,
ni silencio más infinito,
ni alma más vacía
como sentir… La ausencia de una madre.

Paquito

Cubierto de jiras,
al ábrego hirsutas
al par que las mechas
crecidas y rubias,
el pobre chiquillo
se postra en la tumba,
y en voz de sollozos
revienta y murmura:
«Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«¡Qué bien que me acuerdo!
La tarde de lluvia;
las velas grandotas
que olían a curas;
y tú en aquel catre
tan tiesa, tan muda,
tan fría, tan seria,
y así tan rechula!
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Buscando comida,
revuelvo basura.
Si pido limosna,
la gente me insulta,
me agarra la oreja,
me dice granuja,
y escapo con miedo
de que haya denuncia.
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Los otros muchachos
se ríen, se burlan,
se meten conmigo,
y a poco me acusan
de pleito al gendarme
que viene a la bulla;
y todo, porque ando
con tiras y sucias.
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Me acuesto en rincones
solito y a obscuras.
De noche, ya sabes,
los ruidos me asustan.
Los perros divisan
espantos y aúllan.
Las ratas me muerden,
las piedras me punzan…
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Papá no me quiere.
Está donde juzga
y riñe a los hombres
que tienen la culpa.
Si voy a buscarlo,
él bota la pluma,
se pone muy bravo,
me ofrece una tunda.
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

CARICIA (Gabriela Mistral)

Madre, madre, tu me besas,
pero yo te beso mas.
Como el agua en los cristales,
caen mis besos en tu faz…
Te he besado tanto, tanto
que de mí cubierta estás
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar…
Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear:
Cuando tú, a tu hijito escondes
no se le oye el respirar…
Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar,
y que lindo niño veo
a tus ojos asomar…
el estanque copia todo
lo que tu mirando estás;
Pero tú en los ojos copias
a tu niño y nada más.
Los ojitos que me diste
yo los tengo que gastar
en seguirte por los valles,

por el cielo y por el mar…

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